• Revolutionary Land Use Change in the 21st Century: Is (Rangeland) Science Relevant?

      Herrick, J. E.; Brown, J. R.; Bestelmeyer, B. T.; Andrews, S. S.; Baldi, G.; Davies, J.; Duniway, M.; Havstad, K. M.; Karl, J. W.; Karlen, D. L.; et al. (Society for Range Management, 2012-11-01)
      Rapidly increasing demand for food, fiber, and fuel together with new technologies and the mobility of global capital are driving revolutionary changes in land use throughout the world. Efforts to increase land productivity include conversion ofmillions of hectares of rangelands to crop production, including many marginal lands with low resistance and resilience to degradation. Sustaining the productivity of these lands requires careful land use planning and innovative management systems. Historically, this responsibility has been left to agronomists and others with expertise in crop production. In this article, we argue that the revolutionary land use changes necessary to support national and global food security potentially make rangeland science more relevant now than ever. Maintaining and increasing relevance will require a revolutionary change in range science from a discipline that focuses on a particular land use or land cover to one that addresses the challenge of managing all lands that, at one time, were considered to be marginal for crop production. We propose four strategies to increase the relevance of rangeland science to global land management: 1) expand our awareness and understanding of local to global economic, social, and technological trends in order to anticipate and identify drivers and patterns of conversion; 2) emphasize empirical studies and modeling that anticipate the biophysical (ecosystem services) and societal consequences of large-scale changes in land cover and use; 3) significantly increase communication and collaboration with the disciplines and sectors of society currently responsible for managing the new land uses; and 4) develop and adopt a dynamic and flexible resilience-based land classification system and data-supported conceptual models (e.g., state-and-transition models) that represent all lands, regardless of use and the consequences of land conversion to various uses instead of changes in state or condition that are focused on a single land use./La creciente demanda de alimentos, fibras y combustibles de manera simultánea con las nuevas tecnologías y la movilidad global de capital están ocasionando cambios revolucionados en el uso de la tierra en todo el mundo. Los esfuerzos para incrementar la productividad de la tierra incluyen la conversión de millones de hectáreas de pastizales a la producción de granos, incluyendo tierras marginales con bajo resistencia y resiliencia a la degradación. Sostener la productividad de estas tierras requiere planeación cuidadosa del uso de la tierra y sistemas de manejo innovadores. Históricamente, esta responsabilidad se ha dejado a agrónomos y otros expertos en producción de granos. En este articulo, discutimos que los revolucionados cambios en uso de la tierra necesarios para sostener la seguridad alimentaria nacional y mundial potencialmente hacen a la ciencia del pastizal más relevante ahora que nunca. Mantener e incrementar esa relevancia requerirá de cambios revolucionarios en la ciencia del pastizal de una disciplina que se enfoca en un uso particular de la tierra o cubierta vegetal a una que considere el reto de manejar todas las tierras que en algún tiempo fueron consideradas marginales para la producción de granos. Proponemos cuatro estrategias para aumentar la relevancia de la ciencia del pastizal a un manejo global de la tierra: 1) extender nuestra conocimiento y concientización del ámbito local a tendencias globales económicas, sociales y tecnológicas con el fin de anticipar e identificar conductores y patrones de conversión, 2) enfatizar en estudios empíricos y modelaje que anticipe las consecuencias biofísicas (servicios de los ecosistemas) y sociales de cambios en la cobertura y uso de la tierra en gran escala, 3) aumentar significativamente la comunicación y colaboración con las disciplinas y sectores de la sociedad actualmente responsables en el manejo del nuevo uso de la tierra, y 4) desarrollar y adoptar un sistema de clasificación dinámica y flexible basado en la resiliencia de la tierra y modelos conceptuales apoyados en datos (ejm. Modelos de Estado y Transición) que representan todas las tierras, independientemente del uso y las consecuencias en la conversión de tierras para varios usos el lugar de cambios en el estado y condición que se enfocan en un solo uso de la tierra.